Parece que no hay vuelta atrás. El actual consejo se queda. Soler dice que se desvincula completamente del club y los del nuevo consejo han enviado un comunicado a Foroche anunciando que no tienen nada que ver con el anterior proyecto.
Permitanme decirles que no me lo creo. Pero de todos modos les voy a dar el beneficio de la duda.
Ahora se respira continuísmo y falta de ilusión. Tenemos la sensación de que el Valencia lo conducen unos que sirven como mucho para ser presidentes de falla y poco más. Han demostrado ser unos chabacanes, han tenido una actitud más que pueblerina con eso de que no vendrán desde fuera a dirigir el Valencia. Me pregunto qué opinarán en Londres los del Chelsea ante esta afirmación y me gustaría saber si no están conformes con la gestión de Abrahimovich.
Me hubiese gustado que al Valencia lo dirigieran personas prestigiosas a nivel mundial. Gente que entienda y tenga muchos contactos. Y no Fernando Gómez Colomer y Juan Sánchez. Que este último sea secretario técnico del Valencia dice mucho de quiénes están al mando. Tampoco es por desprestigiar a Juan Sánchez, pero hoy por hoy no es nadie en este mundo. No es ningún profesional en la materia, de hecho debuta en este terreno. Yo no quiero a debutantes, quiero a profesionales modélicos, de categoría mundial, a los mejores. Quiero que hagan como Villalonga y contraten a los mejores asesores del mundo para revitalizar economicamente al Valencia. Hoy por hoy con amiguismos, con enchufados y con hijos de papá no conseguiremos gran cosa.
Mi única esperanza estriba en la plantilla y en el entrenador. Espero que todos juntos hagan una burbuja inquebrantable y que no les afecte nada de lo que ocurra en la cúpula del Valencia. Sinceramente, pienso que estos mismos jugadores que han estado coqueteando con el descenso la temporada pasada también son capaces de ganar la liga si se lo propone. El Valencia tiene una gran plantilla. Si la consiguen conservar harán mucho por el Valencia.
Ahora sabremos que no vendrá ningún crack este año, que seguiremos viendo a los mismos perros con distintos collares, que al aficionado le han insultado durante los últimos cuatro años y que no le han tenido en cuenta. Es verdad que el Valencia es de los accionistas, pero el Valencia también es de los aficionados, poseemos un sentimiento más puro alejado de cualquier interes económico que tengan los dirigentes del club. Nuestro apoyo es incondicional, sin tener afán de protagonismo, sin querer nada más que el bien para el club. No podemos decir lo mismo de Soriano, que ha protagonizado una escena más estrambótica que el beso de Judas haciendo un pacto son Soler.
Siento vergüenza de todos los que dirigen al Valencia. Y me gustaría que fuera una vergüenza ajena, para no involucrarme en ella… pero lamentablemente es una vergüenza que siento propia como Valenciano.
Es por eso, que espero que el día de la presentación de la última temporada en el Coliseo antiguo de Mestalla, les caiga sobre ellos la pitada más sonora que haya vivido Mestalla en toda su historia.