Este fin de semana se abre el telón de La Liga. Gracias al fútbol muchos volveremos a ver el fin de semana con optimismo y pasión. Y es que un fin de semana sin fútbol no es un fin de semana completo. Ahora todos los aficionados nos preguntamos qué nos deparará esta Liga en la que parten como favoritos el Barcelona y el Real Madrid, que demostraron el año pasado que están a años luz del resto de equipos de España, los cuales no pudieron ni hacerles sombra. Muchos esperamos que por el bien del fútbol, del espectáculo y de la deportividad, que esta sea una liga más reñida, con más candidatos al título, que los equipos grandes pierdan partidos contra supuestos equipos más pequeños. Esperamos más campanazos, más sorpresas, en definitiva: más fútbol. Y es que en una Liga en la que los equipos favoritos no dan tregua demuestra el bajo nivel de La Liga española y del fútbol español en general. Decir esto después de haber logrado el mayor éxito de todos los tiempos es arriesgado y casi un sacrilegio, pero hoy en día La Liga no tiene el nivel de competitividad de la Premier, en la que a priori hay cuatro o cinco equipos que son candidatos al título: Chelsea, Manchester United, Arsenal, Manchester City y Liverpool. Todos estos equipos pueden perfectamente ganar la Premier y en España sólo hay dos candidatos reales al título salvo sorpresa.
A día de hoy el Barcelona es el favorito. Tiene una plantilla sólida. No hay apenas cambios en sus jugadores, (¿para qué van a cambiar lo que funciona perfectamente?) siguen la misma filosofía y eso bueno que tenían lo han reforzado. Por otro lado el Madrid tiene entre manos un nuevo proyecto encabezado por Mourinho, un entrenador mediático, bronco y capaz de haber ganado con el Inter al todopoderoso Barça. Lo cierto es que tiene el perfil ideal para entrenar a un equipo como el Real Madrid. Luego ha llegado otra hornada de estrellas anunciadas a bombo y platillo por los medios de la meseta que ya veremos cómo cuajan. De momento el Madrid es toda incógnita que veremos cómo se despeja.
Luego están el resto de candidatos, que es donde entran el Valencia, Atlético de Madrid, Sevilla y un poco más lejos el Villarreal. El Atlético como siempre es un equipo que no se sabe a principio de temporada si luchará por el descenso o por la liga. Es un equipo bipolar, capaz de lo mejor y de lo peor. Forma parte de su personalidad, han vendido siempre esa imagen y les ha ido bien así. Un consejo: nunca apuesten por el Atlético de Madrid porque siempre perderán el dinero. Es el equipo más imprevisible del mundo. El Sevilla tiene buenos jugadores, puede competir, aunque el entrenador ha comenzado con muchas dudas. Y el Villareal lleva años acercándose y coqueteando con un título que se le resiste. Antes o después caerá alguno en sus vitrinas.
Y vamos a lo que nos importa: ¿El Valencia? ¿Qué decir del Valencia? Todos los medios dicen que tienen una plantilla más compensada. Que tienen dos jugadores por puesto. Que han perdido calidad y que han ganado solidez. Yo, sinceramente, creo que este equipo es capaz de todo si se lo propone. Pero tienen que dejar atrás la mentalidad derrotista y victimista. Hay que ser realistas, sí, pero también ambiciosos. Hay que creer en el proyecto y hay que ser capaces de volver a ser ese equipo sólido en defensa y letal en ataque, el mismo que tantos éxitos nos ha dado en la última década.
El equipo afronta tres competiciones y lo cierto es que se ha reforzado en todas las posiciones que debía. Pero a mi juicio no es suficiente. Y la gestión de Llorente es optima, pero creo que está comenzando a defraudar a la parroquia valencianita con su discurso de austeridad. Los aficionados nos hartamos de esos discursos derrotistas, y de que nos recuerden cómo está la situación económica y de la necesidad de apretarse el cinturón. Todos sabemos lo que ocurre en el Valencia, pero pese a eso queremos ganar y olvidarnos de discursitos.
Lo peor de esta situación es que los aficionados nos sentimos engañados con esa ampliación de capital que se hizo el año pasado para salvar al club. Entonces se dijo que la ampliación se hacía para democratizar el club, para hacerlo de los aficionados, para hacer a un Valencia grande con la aportación de todos. Pero lo único que vemos es que Llorente es la marioneta de Bancaja, la entidad que ahora está en manos de Caja Madrid (y por tanto de Florentino Pérez) que es la que está tomando todas las decisiones y está haciendo todo lo posible por recuperar su préstamo. Incluso malvendiendo a jugadores campeones del mundo como Marchena por una auténtica miseria y sin tener a un sustituto de garantías en su lugar. Recuerdo que también dijeron que si el equipo entraba en Champions sólo se vendería a Silva o Villa, pero nunca a los dos. Otra mentira. Y es que la oscuridad que envuelve al club, la marcha de Fernando, y sobre todo ese personaje poco transparente y siniestro como es Llorente me inspiran un pesimismo similar al que me daban sus predecesores. ¿Dónde está la democratización del club? No se sabe y creo que nunca se sabrá.
El objetivo del equipo es entrar en Champions. Pero creo que podemos luchar. Podemos dar guerra. Esperemos que el equipo compita y al menos plante cara a los equipos grandes. Esperemos que el equipo pueda hacer algo en la Champions, como en los años que alcanzó la final. Esos años tampoco daban un duro por el Valencia y llegó a donde llegó.
Lo más importante ahora es dar apoyo a Unai Emery. Un entrenador que pese a las críticas lo considero perfecto. Trabajador, con las ideas claras y con una filosofía de juego. Tengo plena confianza en el entrenador y todo el mundo debería dársela. Lo malo que si el equipo funciona mal será el primero en caer, y más ahora que sólo tiene un año de contrato.
El Valencia tiene la plantilla que tiene. No están ni Villa ni Silva. El reto ahora es no echarlos de menos, al igual que no se echó de menos a Claudio López cuando se fue, ni a Mijatovic, ni a Mendieta. Todos los años en los que el Valencia ha perdido estrellas ha hecho algo grande. Esperemos que así sea.
Pronto veremos el real potencial del Valencia contra el Málaga. Cuando termine e partido aquí estaré para contarlo, después de casi dos años de inactividad vuelve este blog para dar rienda suelta a mi gran pasión, el fútbol y el Valencia.
De nuevo Mestalla habla.